Este proyecto se ha desarrollado sobre una parcela de aproximadamente 25.000 m², combinando espacios administrativos e industriales. La zona de oficinas ocupa 1.000 m² distribuidos en dos edificios con estructuras de hormigón construidas in situ y forjados reticulares. Por su parte, el área industrial abarca 5.000 m² y cuenta con una estructura prefabricada de hormigón, cerramientos macizos y cubierta tipo Deck.
El diseño distingue claramente entre ambas áreas: los espacios administrativos se ubican en un edificio singular con geometrías curvas y estructura vista, mientras que las edificaciones industriales utilizan soluciones modulares prefabricadas. Ambas construcciones están conectadas por una plaza interna, que no solo facilita la comunicación, sino que también aporta una zona de esparcimiento con áreas cubiertas y semicubiertas gracias a una pérgola de listones, proporcionando sombra y zonas de circulación protegidas.
El edificio de oficinas refleja la identidad y el dinamismo de la empresa. Su diseño curvo evoca el proceso de bobinado plástico, con muros sinuosos en contraste con grandes ventanales de vidrio en las áreas planas. Se organiza en dos plantas: en la planta baja se encuentra la recepción, un espacio a doble altura que distribuye las diferentes áreas de trabajo, además de una zona polivalente adaptable a distintas necesidades. En la primera planta, además de más oficinas y áreas de trabajo, se ha habilitado un espacio central pensado para reuniones informales y momentos de descanso del personal.
El acceso a la zona administrativa se realiza a través de la plaza arbolada, con la entrada al edificio de oficinas a la izquierda y el comedor y zona polivalente a la derecha, asegurando una distribución cómoda y funcional para el día a día de los trabajadores.




















